nmortalidad del alma es la única verdaderamente importante en la filosofía. Pongo en duda que sea la única importante o la más importante, sin negar que es de gran relevancia. Pero es una pregunta que encierra dificultades notables. En efecto, por un lado, el interés personal que tenemos en ella es evidente, lo que puede dar pie a sospechar de la objetividad con que se aborde. Por otro lado, ya Platón, al plantearla filosóficamente por primera vez en el Fedón, aseveró que una respuesta satisfactoria exige "ocuparse a fondo y en conjunto de la causa de la generación y la corrupción" (95e), y con ocasión de ella desarrolló en esa misma obra toda una teoría sobre el ser humano, el pensamiento y la realidad en general. Por el mismo hecho de que se han ocupado de esta cuestión tantos y tan eminentes filósofos, corremos el riesgo de que nuestra reflexión sobre ella se vuelva sólo aparente e inauténtica si nos refugiamos en "citas de filósofos" y en términos técnicos y eruditos. A quienes se animen a participar de esta discusión, los aliento a buscar razones y argumentos en las obras de los grandes filósofos, pero siempre que las presenten acá de una manera que sea comprensible para quien no maneje esa "jerga filosófica", es decir, de manera que las bases de la argumentación sean captables por cualquier persona medianamente culta, desde su experiencia y su razón. También pido que, en lo posible, la argumentación sea rigurosamente silogística.
Para situar la discusión, primero, defino "alma" como "aquel principio radical del cual brotan nuestras operaciones vitales, especialmente el pensamiento, el querer y las decisiones".
Segundo, formulo las preguntas a debatir, muy relacionadas entre sí: ¿Tenemos motivos para creer que este principio es algo "no físico"? ¿tenemos motivos para creer que es algo "puramente físico"? ¿Tenemos motivos para afirmar que lo que he llamado "alma" puede seguir existiendo después de la muerte del cuerpo? ¿Tenemos motivos para afirmar que muere junto con el cuerpo? Lo que se pregunta, obviamente, es cuáles son esos motivos y cuál es su fundamento -o falta de fundamento-.
Para iniciar la "quaestio disputata" y dar una idea de la forma de argumentar que pido, propongo dos argumentos, uno a favor de la espiritualidad e inmortalidad y otro en contra de ella (sin pronunciarme sobre el valor que le reconozco a esos argumentos).


Parece que el alma es espiritual e inmortal: -Ninguna causa puede ser superior a aquello que produce, sino que debe ser proporcionada a sus efectos (de igual o mayor perfección que ellos). Ahora bien, hay pensamientos humanos que sobrepasan todo el orden de lo físico. En efecto, el ser humano es capaz de pensar lo infinito. Por lo tanto, el principio o causa del cual brotan esos pensamientos, que hemos llamado "alma", debe también sobrepasar todo el orden de lo físico. Es, por tanto, espiritual, y no dependiente de la materia. Por consiguiente -puesto que no depende de la materia- cuando muere el cuerpo, ese principio debe seguir existiendo.
Parece que el alma no es espiritual, sino física y mortal: -Según la definición de "alma" establecida para esta disputa, es "el principio de las operaciones vitales, especialmente el pensamiento y el querer". Ahora bien, la ciencia ha demostrado, especialmente desde la elaboración de los mapas cerebrales, que el principio fundamental del pensar y el querer es el cerebro, que es algo físico y mortal. Luego, lo que llamamos "alma" debemos identificarlo con el cerebro y, por tanto, el alma es física y mortal.
Además... (añada su argumento) ¡Ánimo!
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